Lévano en su columna de hoy, dice:
Ahora resulta que el Grupo Colina fue un invento de los enemigos de Fujimori y que el capitán Martin Rivas no mató a nadie, sino que es un ensayista.
Sus asesinatos serían, a lo mejor, simples ensayos de asesinato.
César Lévano se equivoca. El number one de Colina no es simplemente un ensayista. Rivas es tremendo actor, es el futuro Javier Bardem peruano, seguramente dejaría como improvisado a cualquier actor que haya ganado la estatuilla dorada en el pasado. Nakasaki ya es otra cosa, no cabe duda que es el tercero de los hermanos Coen, primo putativo de Tim Burton emulando su fascinación por lo oscuro y medio hermano de Tarantino asemejando su gusto por la sangre. Estos dos son una promesa para el mundo del espectáculo en el Perú.
Siguiendo con el espectáculo, ayer el tribunal se lucio. Cesar San Martín era un encanto, todo un amor el hombre, un maestro de ceremonias. Hacia reír a toda la sala, el procesado estaba en su salsa, el testigo se jaraneaba. A San Martín le encantaba ver como Rivas se burlaba de la parte civil. Rivas con sus manitos de angelito mandaba a tranquilizarse a Ronald Gamarra y San Martín aplaudía. Definitivamente, Kenji estaba de espectador en el circo.
SOY INOCENTE, grito con cinismo. Ahora, parte de su estrategia con los dos últimos testimonios es embarrar a Jara y con ello traerse abajo la veracidad del video donde Rivas manifiesta su participación, existencia y responsabilidad de Fujimori y Montesinos del Grupo Colina. Tan solo una pregunta ¿Pichilingue también estaba ensayando de camarógrafo? Que graciosos son los hasta ahora fujimoristas. Remarco el “hasta ahora” ya que en su tiempo, ¿quien no simpatizo con el partido del chino? Pero seguir haciéndolo ya es algo zafado de la cordura.
Dibujitos en la prensa:

La República (Alfredo)
La República (Carlín)
La Primera



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada